Sistemas de impermeabilización de cubiertas: cuál elegir

Los sistemas de impermeabilización de cubiertas tienen como objetivo impedir la entrada de agua y proteger el edificio frente a filtraciones y humedades. Sin embargo, no todas las cubiertas presentan las mismas características ni están sometidas a las mismas condiciones.
Una cubierta plana transitable, una azotea comunitaria o un tejado inclinado requieren soluciones diferentes. También influyen el estado del soporte, la pendiente, los materiales existentes y el uso que vaya a tener la superficie.
Por este motivo, antes de realizar una impermeabilización de cubiertas en Madrid es importante estudiar las características de la cubierta y determinar qué sistema resulta más adecuado en cada caso.
¿Qué sistema de impermeabilización necesita una cubierta?
No existe un sistema universal que pueda aplicarse de la misma manera en todos los edificios. Una buena impermeabilización debe formar una barrera continua frente al agua y adaptarse correctamente a encuentros, juntas, sumideros, petos y otros puntos singulares.
Además, hay que tener en cuenta si se trata de una cubierta nueva o de una rehabilitación y comprobar el estado de los materiales existentes.
Una elección inadecuada del sistema o una ejecución deficiente pueden reducir considerablemente su vida útil. De hecho, muchos problemas no aparecen inmediatamente después de la obra. En nuestro artículo sobre por qué fallan las impermeabilizaciones de cubiertas a los pocos años explicamos algunos de los errores que pueden provocar este tipo de situaciones.
Sistemas de impermeabilización para cubiertas planas
Las cubiertas planas son habituales en edificios residenciales y comunidades de propietarios. Aunque reciben esta denominación, deben contar con una pendiente suficiente para conducir el agua hacia los puntos de evacuación.
Dependiendo de su configuración pueden emplearse diferentes soluciones.
Láminas bituminosas
Las láminas bituminosas son una solución tradicional en la impermeabilización de cubiertas. Se instalan creando una membrana continua y pueden utilizarse en diferentes configuraciones constructivas.
Para conseguir un resultado duradero resulta especialmente importante ejecutar correctamente las uniones y resolver los encuentros con elementos verticales, sumideros y otros puntos susceptibles de permitir la entrada de agua.
Membranas sintéticas de PVC
Las membranas de PVC permiten crear una superficie impermeable continua y son utilizadas tanto en obra nueva como en rehabilitación.
Su flexibilidad facilita la adaptación a diferentes geometrías de cubierta y permite resolver superficies de dimensiones considerables.
En ReTra hemos empleado este tipo de solución en proyectos de rehabilitación en los que ha sido necesario renovar conjuntamente diferentes elementos del edificio. Es el caso de la rehabilitación de fachada y cubierta realizada en Carranza 15, donde se ejecutó una nueva impermeabilización mediante membrana de PVC.
Sistemas de impermeabilización líquida
Los sistemas líquidos se aplican directamente sobre el soporte y, una vez curados, forman una membrana continua.
Una de sus ventajas es la capacidad para adaptarse a geometrías complejas y zonas con numerosos encuentros o elementos constructivos.
No obstante, el resultado depende en gran medida de una correcta preparación previa del soporte y del cumplimiento de las condiciones de aplicación especificadas para cada sistema.
Impermeabilización de cubiertas transitables
Cuando una cubierta se utiliza como terraza, zona de paso o espacio comunitario, la impermeabilización debe convivir con el pavimento y soportar las condiciones derivadas de ese uso.
En estos casos es especialmente importante estudiar la composición completa de la cubierta y no limitar la intervención únicamente a la capa visible.
Si existen filtraciones, levantar el pavimento y sustituirlo sin localizar previamente el origen del problema puede hacer que la humedad vuelva a aparecer.
La impermeabilización debe quedar correctamente protegida y todos los puntos de evacuación de agua deben mantenerse operativos.
Sistemas para cubiertas no transitables
Las cubiertas no transitables también necesitan una protección adecuada frente al agua, aunque únicamente se acceda a ellas para realizar tareas de mantenimiento.
En este tipo de superficies pueden emplearse diferentes membranas impermeabilizantes en función de la configuración de la cubierta y de si la solución va a quedar expuesta o protegida mediante otras capas.
La elección debe considerar también factores como la exposición solar, los cambios de temperatura y el estado previo del soporte.
¿Y en una cubierta inclinada o tejado?
En las cubiertas inclinadas, la propia pendiente facilita la evacuación del agua, pero esto no significa que estén libres de filtraciones.
Tejas desplazadas o deterioradas, problemas en encuentros con chimeneas, limas, canalones o una lámina inferior en mal estado pueden permitir que el agua alcance el interior del edificio.
Cuando se interviene sobre un tejado es necesario revisar el conjunto y determinar si basta con reparar elementos concretos o resulta conveniente renovar diferentes capas de la cubierta.
Los puntos singulares son tan importantes como el sistema elegido
Una impermeabilización puede estar correctamente ejecutada en la mayor parte de una cubierta y presentar problemas en una zona muy pequeña.
Sumideros, juntas, petos, chimeneas, encuentros entre materiales o pasos de instalaciones son algunos de los puntos que requieren mayor atención.
El agua puede penetrar por una zona concreta y desplazarse antes de hacerse visible en el interior. Por eso, la mancha de humedad no siempre se encuentra justo debajo del punto por el que se está produciendo la entrada.
Cuando estos problemas no se solucionan a tiempo, los daños pueden extenderse a otros elementos constructivos. En las consecuencias de no impermeabilizar una cubierta a tiempo explicamos cómo una filtración inicialmente localizada puede terminar provocando una intervención de mayor alcance.
¿Cómo elegir entre los diferentes sistemas de impermeabilización de cubiertas?
La elección debe realizarse después de estudiar la cubierta existente. Entre los principales aspectos que conviene valorar se encuentran:
- Tipo de cubierta y pendiente.
- Uso transitable o no transitable.
- Estado del soporte.
- Sistema de impermeabilización existente.
- Presencia de grietas, filtraciones o humedades.
- Estado de juntas, sumideros y encuentros.
- Necesidad de mejorar también el aislamiento térmico.
- Compatibilidad entre los materiales existentes y la nueva solución.
Por ello, dos edificios aparentemente similares pueden necesitar actuaciones diferentes.
Impermeabilización y rehabilitación de la cubierta
En edificios existentes, la impermeabilización puede formar parte de una actuación de mayor alcance.
Cuando una cubierta presenta un deterioro importante puede ser conveniente revisar simultáneamente aislamiento, pavimentos, elementos de evacuación de agua y otros componentes.
Esta visión conjunta permite solucionar las causas del problema y aprovechar la intervención para mejorar el comportamiento de la cubierta.
En ReTra realizamos trabajos de impermeabilización y rehabilitación de cubiertas en Madrid y la Comunidad de Madrid, estudiando previamente las características del edificio y el estado de la superficie para determinar la solución adecuada en cada caso.