Restauración de fachada en Madrid
Rehabilitación integral de fachada histórica y restauración de elementos ornamentales
Ubicación
Alcalá, 20. Madrid
Actuación
Restauración integral de fachada
Elementos restaurados
Revocos, balconadas, balaustradas, carpinterías, cerrajerías, ornamentos y cúpula
Materiales empleados
Morteros de cal, plomo, zinc y pinturas al silicato
Estado
Obra ejecutada
Descripción de la intervención
La actuación realizada en el edificio de la calle Alcalá, 20 tuvo como objetivo la restauración integral de la fachada y la recuperación de sus elementos ornamentales y constructivos originales.
Los trabajos incluyeron la reparación de revocos, balconadas, balaustradas, carpinterías, cerrajerías y elementos decorativos, así como actuaciones específicas sobre las acróteras, los sistemas de evacuación de aguas y la cúpula del edificio.
Para la restauración se emplearon morteros de cal, morteros especiales de restauración, planchas de plomo, chapas de zinc y pinturas al silicato, respetando las características arquitectónicas originales del inmueble.
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La fachada del edificio situado en la calle Alcalá, 20 se configura mediante la combinación de distintos planos de revoco, predominando los acabados lisos en las superficies exteriores y los acabados raspados finos en las zonas rehundidas. La decoración de fachada incluye guirnaldas, elementos bajo ventanas, capiteles, basas y bordones de balcones acabados en dorado.
Cuatro grandes columnas centran el alzado principal y sustentan la balconada superior, apoyándose sobre cuatro mensulones situados en la primera planta para aportar volumen al conjunto arquitectónico.
Los trabajos de rehabilitación incluyeron el repaso de los revocos de los alzados planos de la fachada, recuperando los acabados originales para devolver al edificio su aspecto primitivo.
En las balconadas de primera planta se levantaron los solados que se encontraban muy degradados, procediendo a la impermeabilización y posterior colocación de baldosín catalán igual al existente originalmente.
En la balconada de tercera planta se realizó el enlechado del pavimento, al encontrarse en un estado de conservación aceptable.
Las balaustradas de ambas plantas y de la planta ático fueron repasadas con morteros de restauración, restaurando los elementos de balaustres y machones que presentaban grietas o morteros deteriorados, recuperando las formas originales de cada elemento.
Se aumentó el diámetro de las gárgolas de desagüe de las balconadas para evitar la acumulación y estancamiento de agua que favorecía las filtraciones en las bandejas de los balcones.
Las carpinterías de madera de las plantas primera y segunda fueron decapadas, reparadas y restauradas, reponiendo los elementos deteriorados y recuperando la accesibilidad de aquellas que habían quedado inutilizadas. Finalmente se procedió a su pintado completo con esmalte.
Las cerrajerías tipo “pecho paloma” fueron lijadas en profundidad y posteriormente pintadas con esmalte antioxidante acabado mate.
Especial atención requirió el tratamiento de las acróteras superiores revestidas de plomo. Los antiguos sellados de siliconas y masillas habían perdido su funcionalidad debido a la exposición a la intemperie, por lo que fueron retirados en su totalidad y sustituidos por nuevos encuentros realizados con plancha de plomo, reproduciendo la solución original.
También se repasaron los baberos de zinc de las impostas y voladizos de balcones, revisando las soldaduras entre planchas y sellando los encuentros mediante cordones de polímero.
La actuación incluyó la limpieza y restauración de las figuras ornamentales situadas en distintas plantas del edificio, recuperando algunos de los elementos que las conforman.
Los faroles de bronce ubicados en las hornacinas de fachada fueron anclados nuevamente para evitar desprendimientos, sustituyendo los cristales dañados o inexistentes y realizando una limpieza integral de todas las piezas.
Uno de los trabajos más singulares fue la restauración de la cúpula, formada por planchas de zinc apoyadas sobre una estructura interior de madera. Las correderas que unen las distintas piezas habían sufrido desplazamientos debido a la pérdida de tornillería instalada en intervenciones anteriores. Todas ellas fueron recolocadas y fijadas mediante remaches de aluminio.
Para el acabado exterior de la cúpula se realizó una limpieza mediante agua a media presión y posteriormente se aplicó una mano de fondo y una pintura dorada seleccionada por la Dirección Facultativa a partir de diferentes muestras elaboradas para reproducir fielmente el color original.
Para la restauración de la fachada se emplearon morteros de cal para paramentos y ornatos, morteros especiales de restauración para elementos prefabricados como columnas, capiteles y balaustradas, plancha de plomo, chapa de zinc y pinturas al silicato en cinco tonalidades diferentes para recuperar la imagen histórica del edificio.











